Nuestro viaje a Chile pasó en un abrir y cerrar de ojos, sin embargo fueron muchas las actividades que logramos hacer por lo que me siento conforme. Podría detallar todo lo que hicimos pero creo que no vale la pena, sólo quiero contarles lo feliz que me siento a ver a mis hijos tan queridos. No me equivoqué en pensar que los hijos vienen al mundo prestados, que no son de nuestra propiedad (aunque yo se que cuesta entenderlo y que es difícil no ser posesivos con ellos), que hay más personas involucradas, esas que llamamos familia que quieren disfrutar, regalonear y sentirse libres de agarrar y besuquear a los niños como propios. Los hijos son un reflejo de nuestro actuar , si nosotros somos relajados y querendones nuestros hijos seran igual, es el mundo en que se mueven y absorven todo sin ni siquiera darse cuenta.
Esa actitud que hemos tomado como familia, ha dado muy buenos resultados, los niños corren abrazar a sus abuelos, padrinos, tios, primos, amigos con todo el cariño del mundo y de la misma manera ellos reciben de vuelta más cariño todavía.
Soy del maldito grupo de personas que han perdido a su madre a temprana edad, algo que remese la vida igual que un terremoto, perdemos a quien supuestamente nos quiere sin condiciones, por eso cuesta caminar de nuevo sin ese cariño a cuestas y como yo no puedo prometerles a mis hijos que estaré con ellos toda la vida, quiero compartir con la gente que confío el cariño de mis hijos.
Así fue en Chile, desde el día uno que llegamos y tuve a Carlitos muy enfermo, vi como nuestra familia se entregó por completo a su cuidado como si fuera el hijo de cada uno de ellos, que feliz me sentí!!! que maravilla! ... no hay palabras para agradecer todo lo que hicieron por nosotros. Así pasaron los días y mis hijos disfrutaron al máximo su país y su gente, la despedida fue díficil...ya vendrán más encuentros, no hay duda!. ahora volvimos a la realidad y la rutina, todos contentos y llenos de energía para enfrentar este nuevo año.
Esa actitud que hemos tomado como familia, ha dado muy buenos resultados, los niños corren abrazar a sus abuelos, padrinos, tios, primos, amigos con todo el cariño del mundo y de la misma manera ellos reciben de vuelta más cariño todavía.
Soy del maldito grupo de personas que han perdido a su madre a temprana edad, algo que remese la vida igual que un terremoto, perdemos a quien supuestamente nos quiere sin condiciones, por eso cuesta caminar de nuevo sin ese cariño a cuestas y como yo no puedo prometerles a mis hijos que estaré con ellos toda la vida, quiero compartir con la gente que confío el cariño de mis hijos.
Así fue en Chile, desde el día uno que llegamos y tuve a Carlitos muy enfermo, vi como nuestra familia se entregó por completo a su cuidado como si fuera el hijo de cada uno de ellos, que feliz me sentí!!! que maravilla! ... no hay palabras para agradecer todo lo que hicieron por nosotros. Así pasaron los días y mis hijos disfrutaron al máximo su país y su gente, la despedida fue díficil...ya vendrán más encuentros, no hay duda!. ahora volvimos a la realidad y la rutina, todos contentos y llenos de energía para enfrentar este nuevo año.
Que bueno Taty. Creo que tienes toda la razón con lo de compartir a los niños.
ResponderBorrarTaty...es verdad lo que dices en la tierra de uno, con lo de uno las cosas son diferentes!! Los niños preciosos!! Una pena no habernos visto, pero el próximo año!! Animate a venir en invierno!!un beso
ResponderBorrarQue bonitas todas las fotos Taty!!
ResponderBorrarMe alegro mucho de vuestras vacaciones en Chile y que las disfrutaseis en familia.
Un beso