Así que como llegó se fue, ya el "Indian Summer" es sólo un recuerdo, la temperatura cayó fuertemente. Comenzaron aparecer las chaquetas, gorros y guantes. El otoño esta aquí sin más y es hora de disfrutar de su inmensa belleza, es tan así que ni el clima opaca los colores intensos y maravillosas que esta época del año tiene.
Ha sido también un tiempo de mucho trabajo ya que Carlos viene llegando de Asia y esta full en clases de su MBA de ocho a seis de la tarde, de lunes a sábado por tres semanas y después de eso parte de nuevo a Asia, la verdad es que me dan unas ganas de agarrar mi cámara y partir con él por esos lados, mientras el trabaja yo recorro esos países capturando todas esas bellezas exóticas, obvio que es sólo un decir, ya que no hay ni una posibilidad, mi trabajo esta aquí con los niños quien a falta de padre deben tener una madre con 200% de energía, buen ánimo, creativa, buena cocinera y todos esos extras que ayudan para que ellos no resientan tanto la falta. Siempre he pensado que mi claro objetivo es ser el apoyo que ellos necesitan cuando se sienten más solos, transmitirles el cariño que su padre les tiene y que viajar no es sólo por un mero crecimiento profesional sino que involucra la estabilidad de una familia entera. Estoy segura que algún día valorarán (como yo valoro y admiro) ver a su padre levantarse a las cuatro de la mañana para tomar un avión y así poder volver ese mismo día para estar con ellos, verlo viajar cada día a un país diferente y trabajar 24 horas solo para disminuir un par de días el viaje y llegar el fin de semana.
Ayer Carlos tenía un "wine tasting" y después una comida con sus compañeros de MBA. Me invitó, yo al principio trate de buscar excusas para no dejar a los niños con una babysitter, pero saben qué, le dije de que si, ya que primero era una manera de despejarme un poco de la casa y segundo conocer todos esos amigos de los cuales mi marido me habla con tanto cariños y tal cual! cuando llegue al lugar todos se me acercaron para conversar y contarme como Carlos les habla todo el tiempo de los niños y de mi. Verlo ahí interactuar con su grupo me lleno de felicidad y también verlo desarrollarse social y profesionalmente. Fue una noche muy bonita, especialmente porque me da sentido al sacrificio familar que tenemos, creo que estamos en los roles que corresponde en búsqueda de nuestro proyecto. Si me preguntan si quisiera que Carlos durmiera más en casa, la respuesta es si, que viajara menos en avión, también la respuesta sería que si, pero cuando los cosas no se pueden la mejor manera de sobrevivir en paz, es no cuestionarselo tanto, sino trabajar para hacerlo más llevadero. Creo que el amor de verdad verdad! es el que no es egoísta, el que deja volar, el que no busca igualdad y como lleí en el blog de mi amiga Montse
Hay tres cosas esenciales para ser feliz en la vida,
algo que dar, alguien a quién dárselo y un lazo ♥
Primeras fotos de otoño...





lindas palabras!! Se complementan muy bien los dos!!
ResponderBorrarTaty te admiro, tengo mucho que aprender de ti y esa vida de inmigrante que a mi todavía no me encaja =/
ResponderBorrarQue preciosas fotos y que bonitas palabras las acompañan.
ResponderBorrarHola Taty..que LINDO post. en serio me emociono leerlo y imagino que debe ser dificl que Carlos viaje tanto pero que bueno que puedas ver el otro lado. A veces en la vida uno tiene que sacrificar pero tambien vienen las recompensas.
ResponderBorrarYo tambien tengo que salir a fotografiar el otonio ates qu enos sorprenda el invierno.
Un beso
Melisa
Me ha encantado tu post Taty, qué bonitas palabras, Carlos tiene que estar muy orgulloso de tenerte a su lado!
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