
Gracias a mi amiga Ale llegué a un grupo de Chilenas que se reunen todos los miércoles a leer el Evangelio de la misa del domingo, se analiza algun caso de la vida real, se cambian puntos de vista y se creean objetivos para la semana.
Al principio, pense que podeia ser muy complicado para mi ya que nunca he participado de movimientos religiosos y me sentía poco preparada para participar, pero la verdad es que no tenía nada que ver con lo que yo pensaba. Estas chicas son muy humanas, cariñosas, receptivas y super relajadas, te dejan bien claro que todas somos libres de ir o no a las reuniones sin dar excusa alguna y que el objetivo es tratar de tener a Dios un poquito mas presente en nuestras vidas y así proyectarla a nuestras familia.
Lo pasamos regio, conversamos muuucho antes de empezar y nos tomamos un rico cafecito cortesía de la Mel (dueña de casa). La mayoría tiene los niños en el jardín a esa hora, en mi caso se quedan con la Anita, podríamos decir que es la UNICA salida que tengo sin ellos.
Esta semana la Virgen Peregrina esta en nuestra casa, la pusimos en un lugar especial y, en la noche, antes que los niños se vayan a dormir rezamos en familia, ha sido un momento bien lindo para nosotros y los niños se sienten muy contentos. Ya se persinan en español y en inglés y después nos miran como cada uno de nosotros pide o da gracias. Pusimos una vela que la prendemos en ese momento y la apagamos cuando nos vamos todos acostar.
Hoy temprano cuando saía de la ducha me encuentro a Carlitos poniendo un piso frente a la Virgen, se subió, puso sus manos juntas y después se persinó¡¡¡ es que se mueren la impresión que nos dio con Carlos ver esta escena tan natural y que significa tanto para nosotros.
En Dublín teniamos nuestra misa de la familia todos los domingos y nos ha costado en Londres encontrar la misma afinidad con las iglesias de Richmond. Sin embargo, creo que es sumamente importante transmitirle a nuestros hijos y , de la forma mas natural, los valores que nos formaron y que vean que en un momento del día paramos todos para juntos agradecer por lo bueno y pedir por los abuelos, tios, primos y amigos.

Un miércoles de encuentro